Se acabó la luna de miel. Llevamos años escuchando que “la IA se está estancando” o que OpenAI tiene una salsa secreta que nadie más posee. Mentira.
Esta semana Google ha dado un golpe sobre la mesa. No ha sido un aviso, ha sido un jaque mate técnico y logístico. Con el lanzamiento de Gemini 3.0 y las nuevas capacidades de Nano Banana, la narrativa ha cambiado: Google ya no persigue a OpenAI. Google la ha adelantado por la derecha y sin intermitente.
Si eres de los que vive pegado a ChatGPT, tienes que leer esto. El tablero ha cambiado.
El Dato: Gemini 3 pulveriza los benchmarks
Dejemos los sentimientos a un lado. Vamos a los números que ha traído Carlos Santana (DotCSV) en su último análisis.
Durante 2024 y 2025, parecía que los modelos tocaban techo. Pero Gemini 3 Pro ha demostrado que el margen de mejora sigue ahí:
- Humanity Last Exam: Salto del 37% al 45,8% (activando búsqueda y código).
- Arc AGI 2: Un benchmark de razonamiento fluido donde antes sufrían para llegar al 10%. Gemini 3 ha roto la barrera del 31%.
- Eficiencia brutal: Lo que antes costaba $200 por tarea en computación (con los modelos o1/o3 preview), ahora Gemini lo hace por $0,5.
¿La respuesta de OpenAI? Sacar GPT-5.1 Codex Max (sí, el nombre es terrible). Un modelo muy capaz en programación, pero que se siente como un parche reactivo ante la apisonadora de Google.
La Trampa de la Computación: Por qué OpenAI sufre
Aquí está la clave que nadie te cuenta. No se trata solo de quién programa mejor la IA, sino de quién tiene la máquina para ejecutarla.
OpenAI se está encontrando con un cuello de botella físico: falta de “músculo” computacional.
- Cada mejora de GPT les cuesta una fortuna en servidores de terceros (Microsoft/Azure).
- Están obligados a lanzar modelos “medios” para no quebrar.
Google juega con trucos:
Google fabrica sus propios chips (las TPU v7 Iron Wood). Tienen computación de sobra. No dependen de nadie. Mientras OpenAI busca inversores desesperadamente para pagar la factura de la luz de 2028, Google está desplegando modelos masivos sin despeinarse.
“A igualdad de inteligencia, gana quien tiene mayor canal de distribución y computación.”
El Ecosistema: El verdadero foso defensivo
Lo que realmente da miedo (o admiración) de la estrategia de Google no es Gemini en sí, es dónde está Gemini.
OpenAI está intentando crear un ecosistema desde cero (un navegador, una red social con Sora…). Google ya tiene el ecosistema:
- Android: Tu móvil.
- Workspace: Tus correos y documentos.
- YouTube: Tu entretenimiento.
- Waymo: Coches autónomos (que ya usan esta tecnología).
- Isomorphic Labs: Biomedicina.
Todo esto late bajo un mismo corazón: Gemini. Cuando Google mejora el modelo central (de v3 a v4), todo tu mundo digital mejora automáticamente. OpenAI no puede competir con eso.
La analogía del motor
Imagina que la IA es un motor de combustión.
- OpenAI diseñó el primer motor increíble. Todo el mundo alucinó.
- Google tardó un poco más, pero ahora tiene un motor igual o más potente.
La diferencia: Google no solo tiene el motor. Google es dueña de los pozos de petróleo, las refinerías, las minas de metal y la fábrica de coches. OpenAI solo vende el motor.
Conclusión: ¿Debes cambiarte?
Si eres desarrollador, GPT-5.1 Codex Max sigue siendo una bestia para picar código. No lo descartes.
Pero para todo lo demás (razonamiento, integración, multimodalidad y futuro), Google ha tomado la delantera. Estamos en 2025 y la IA no se ha frenado, simplemente ha cambiado de líder.
¿Y tú? ¿Sigues pagando la suscripción a ChatGPT o ya has dado el salto al ecosistema de Google? Te leo en los comentarios.